Compara situaciones de vida similares, supuestos y compromisos de jubilación.
México
Momento de jubilarse
AFORE: cuánto necesito al jubilarme y cómo maximizarla
Para: Trabajador formal de 34 años en México urbano, soltero/a, rentando y con saldo AFORE moderado
Para trabajadores formales de 30-40 años en México que quieren estimar cuánto ingreso de retiro puede sostener su AFORE y cuánto ayudan las aportaciones.
Colombia: ¿Colpensiones o fondo privado para el retiro?
Para: Trabajador/a formal colombiano/a de 43 años, soltero/a, rentando y todavía a tiempo de revisar semanas, salario y ahorro complementario
Para un trabajador colombiano formal de 43 años que quiere entender cuándo Colpensiones sigue siendo defendible, cuándo un fondo privado tolera mejor una.
Si tienes 45 años y has bajado jornada, parado unos meses o aceptado empleos peor pagados para cuidar, la pregunta no es solo "cuánto tendré de pensión". La pregunta útil es: qué parte de tu vida laboral se ha quedado sin medir, qué margen tienes para reconstruirla y cuánto ahorro privado necesitas para no depender de una sola promesa.
En España, el impacto de los hijos y los cuidados aparece en los datos de empleo. INE muestra que las mujeres de 25 a 49 años con hijos menores de 12 años tienen una tasa de empleo menor que las mujeres sin hijos de esa edad; en hombres ocurre al revés. INE también identifica el cuidado de niños o adultos dependientes como una razón importante de la jornada parcial femenina.
Esta guía convierte esa realidad en un plan. No calcula tu pensión legal exacta. Para eso necesitas tu vida laboral y el simulador de Tu Seguridad Social. Aquí buscamos tres cosas: evitar que las lagunas sigan creciendo, saber cuánto puede valer recuperar horas y construir un colchón que no se rompa cada vez que la familia necesita algo.
La primera pregunta es si sabes cuántos años y bases tienes realmente cotizados. No basta con recordar "he trabajado casi siempre": las bases bajas, los meses sin alta, el trabajo parcial y los cambios de régimen pesan mucho. Seguridad Social indica que la pensión contributiva se calcula con una escala que parte del 50% con 15 años cotizados y sube con meses adicionales; el porcentaje concreto de tu caso es needs verification.
La segunda es si tu presupuesto actual permite ahorrar sin quedarte sin liquidez. INE situó el gasto medio por hogar en 34.044 euros anuales en 2024, pero una familia con alquiler, hijos, transporte o cuidados puede desviarse mucho. Si no tienes al menos unos meses de gastos esenciales, subir aportaciones privadas antes de crear caja puede obligarte a rescatar o endeudarte en el peor momento.
La tercera es si el hogar reparte el coste de cuidar. Si solo una persona reduce jornada, también reduce cotizaciones, red profesional, promociones y pensión futura. La "corresponsabilidad" no es un concepto blando: en este modelo cambia el capital privado al retiro.
Para 2026, Seguridad Social mantiene dos edades ordinarias: 65 años si se acreditan al menos 38 años y 3 meses cotizados, o 66 años y 10 meses si se tiene menos. Desde 2027, el marco general pasa a 65 años con 38 años y 6 meses o más, y 67 años con menos cotización.
Eso no significa que una persona con carrera interrumpida no tenga pensión. Significa que el historial importa. Si tienes lagunas, bases bajas o años de autónomo parcial, la pensión esperada puede alejarse de las medias actuales. En mayo de 2026 la pensión media de jubilación fue de 1.572 euros al mes, con diferencias por régimen: el Régimen General estaba por encima de esa cifra y autónomos bastante por debajo. Una mujer con varios años de parcialidad no debería usar la media como promesa.
Existe además el complemento para reducir la brecha de género. En 2026 es de 36,90 euros mensuales por hijo, con límite de cuatro hijos, pero no es automático para cualquier plan familiar: requisitos, compatibilidades con el otro progenitor y aplicación al caso concreto son needs verification.
Este caso mantiene ingresos netos entre 1.450 y 1.600 euros al mes, vivienda de 720 euros y un gasto familiar básico que deja poco margen. El ahorro privado empieza tarde y pequeño: 90 euros al mes desde los 50. Una nueva pausa por cuidados y una reparación familiar consumen caja.
El problema no es que no ahorre nada. El problema es que cada decisión familiar vuelve a competir contra su jubilación. En el retiro, una pensión estimada de 920 euros al mes no cubre un gasto con alquiler, salud y apoyo familiar. El capital privado termina funcionando como parche, no como plan.
El caso base no exige una transformación radical. La lectora pasa de una jornada parcial alta a ingresos netos de 2.150 euros hacia los 50 y 2.350 euros después de los 58. El ahorro privado sube por tramos: 160, 320 y 460 euros mensuales. También reserva pequeñas pagas anuales.
Lo importante es el orden. Primero revisa vida laboral y presupuesto. Luego protege emergencia. Después aumenta horas o base de cotización donde sea viable. Por último, sube ahorro privado. Así una interrupción a los 55 o un gasto médico antes del retiro no destruyen todo el progreso.
El resultado no elimina la dependencia de la pensión pública, pero cambia la conversación. Si la pensión estimada ronda 1.160 euros mensuales, el ahorro privado ya no tiene que pagarlo todo; cubre la diferencia entre pensión, alquiler, salud y apoyo familiar.
El escenario optimista supone que el hogar deja de usar el tiempo de ella como amortiguador automático. La jornada se estabiliza, el ingreso neto llega a 2.450-2.700 euros, y el ahorro privado escala hasta 720 euros al mes en los últimos años laborales. Hay gasto en formación y apoyo externo, porque recuperar ingresos también cuesta.
Este caso muestra una idea clave: pagar algo de cuidado o repartirlo puede parecer caro a corto plazo, pero puede preservar salario, cotización y carrera. Si la pensión pública futura se acerca a 1.380 euros y la vivienda está más controlada, la cartera privada tiene más tiempo para crecer y menos retiradas forzadas.
Las lagunas de cotización, la integración de bases, el complemento de brecha de género, los complementos a mínimos, la fiscalidad de planes privados y cualquier derecho familiar o de pareja son needs verification. También lo son alquiler, hipoteca, deuda y apoyo familiar si dependen de una ciudad o de acuerdos privados.
El objetivo de este escenario es más simple: que a los 45 puedas ver si el problema principal es ingreso, tiempo, cotización, vivienda o liquidez. Cuando sabes cuál es, el plan deja de ser "ahorrar lo que pueda" y se convierte en una secuencia manejable.